Privacidad y datos personales al usar IA: guía práctica
Enfoque de esta web: Visión general de privacidad con cualquier herramienta. Para el contexto escolar y universitario (apuntes, trabajos, datos del centro) hay una guía propia. Privacidad del estudiante al usar IA
Qué datos conviene no compartir
La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) publicó el 27 de enero de 2026 el decálogo «Cuidado con lo que le confIAs». Recomienda no compartir con herramientas de IA datos personales como el nombre completo, la dirección, el teléfono, el DNI o imágenes de personas, ni información sensible como la relativa a la salud o a las finanzas.
Una regla útil para el día a día: antes de enviar un texto, pregúntate si lo dejarías visible en un tablón público. Si la respuesta es no, quítalo o sustitúyelo. Esto incluye:
- Datos que identifican a una persona (propia o ajena).
- Historiales médicos, nóminas, extractos bancarios o contratos con datos de terceros.
- Credenciales, claves y documentos internos.
Anonimizar antes de pegar
Muchas tareas no necesitan datos reales. Si quieres que una herramienta te ayude a redactar una reclamación o a resumir un informe, puedes sustituir lo identificable por marcadores y volver a rellenarlo tú al final.
- Sustituye nombres por etiquetas genéricas: «Cliente A», «Persona 1».
- Elimina direcciones, teléfonos, correos y números de documento.
- Generaliza las fechas y las cantidades cuando no sean imprescindibles.
- Revisa también los metadatos de los archivos que adjuntes.
- Relee el resultado: a veces los detalles combinados permiten reconocer a alguien aunque falte el nombre.
Anonimizar bien es más difícil de lo que parece. Si el texto sigue permitiendo identificar a alguien por sus circunstancias, trátalo como dato personal.
Imágenes y datos de terceros
El decálogo de la AEPD aconseja también no usar imágenes de terceros, sobre todo de menores. Una fotografía puede revelar quién es una persona, dónde está y con quién, y subirla a un servicio externo escapa de tu control una vez enviada.
Antes de subir una imagen o un documento que afecte a otras personas, plantéate:
- ¿Tengo motivo legítimo para tratar esos datos y esas personas lo saben?
- ¿Puedo conseguir lo mismo con una imagen de ejemplo o ya anonimizada?
- ¿Se trata de un menor? En ese caso, lo prudente es no subirla.
Como regla general, tus propios datos son decisión tuya; los datos ajenos exigen mucha más cautela.
Qué mirar en la política de privacidad
Antes de adoptar una herramienta, dedica cinco minutos a su política de privacidad y a sus condiciones. No hace falta ser jurista; busca respuestas concretas a estas preguntas:
| Qué comprobar | Por qué importa |
|---|---|
| Quién es el responsable del tratamiento y dónde se ubica | Indica a quién reclamar y qué normas se aplican |
| Qué datos recoge además de lo que escribes | Dispositivo, ubicación o contactos pueden recogerse sin que lo notes |
| Con quién los comparte | Terceros y proveedores pueden recibir tus datos |
| Cuánto tiempo los conserva | Condiciona tu riesgo a largo plazo |
| Cómo ejercer tus derechos | Acceso, rectificación o supresión deben ser posibles |
Si no encuentras respuesta clara, es una señal en sí misma.
Conversaciones y entrenamiento: qué comprobar
Una duda frecuente es si lo que escribes se usa para mejorar el servicio o para entrenar modelos. La respuesta depende de cada herramienta y del tipo de cuenta, así que no la des por supuesta: compruébala en sus condiciones.
- Si existe una opción para desactivar el uso de tus conversaciones con ese fin, y dónde se encuentra.
- Si hay diferencias entre la versión gratuita y la profesional o de empresa.
- Cuánto tiempo se guardan las conversaciones y si puedes borrarlas.
- Si personas del proveedor pueden revisarlas.
Aunque exista un ajuste de privacidad, no sustituye a la prudencia: lo más seguro sigue siendo no enviar lo que no debe salir de tu entorno.
Uso en el trabajo y dónde consultar más
El decálogo de la AEPD recomienda además seguir las políticas de seguridad de tu empleador. Si usas IA en el trabajo, no introduzcas datos de clientes, empleados o proveedores en herramientas que la empresa no haya autorizado, aunque sea para ahorrar tiempo.
La AEPD ofrece también una guía sobre la adecuación al RGPD de los tratamientos que incorporan IA, útil para organizaciones que quieren ir más allá de los hábitos personales. Si tratas datos de otras personas de forma habitual, consulta a un profesional o al delegado de protección de datos de tu organización.
Recuerda que esta guía es orientativa y no constituye asesoramiento legal: ante dudas concretas, acude a un profesional cualificado.
Lista de comprobación rápida
Antes de enviar cualquier cosa a una herramienta de IA, repasa esta lista breve. Te llevará menos de un minuto y evita la mayoría de los problemas habituales.
- ¿Contiene nombres, direcciones, teléfonos, documentos de identidad o imágenes de personas?
- ¿Incluye información de salud, económica o de otra índole sensible?
- ¿Afecta a terceros que no saben que voy a usar sus datos?
- ¿Conozco la política de privacidad de la herramienta y sus ajustes sobre conversaciones?
- ¿Puedo obtener lo mismo con un ejemplo ficticio o un texto anonimizado?
Si alguna respuesta te genera dudas, es mejor detenerse, modificar el contenido o consultar con quien en tu organización se ocupe de la protección de datos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo pegar un contrato con nombres reales en una herramienta de IA?
Lo prudente es no hacerlo. Sustituye nombres, direcciones y números de documento por marcadores genéricos y revisa que el texto restante no permita identificar a nadie. Si el contrato es de terceros, consulta antes con un profesional.
¿Anonimizar un texto garantiza que no hay datos personales?
No siempre. Si la combinación de detalles permite reconocer a una persona, sigue siendo un dato personal. Revisa fechas, cargos, lugares y circunstancias, y en caso de duda trata el texto como si contuviera datos identificables.
¿Dónde veo si usan mis conversaciones para entrenar?
En la política de privacidad y en los ajustes de la cuenta de la herramienta. Comprueba si hay opción de desactivarlo, si varía según el tipo de cuenta y cuánto tiempo se conservan las conversaciones.
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